DCU fue fundada por siete empleados de Southwestern Bell después de que se reunieran en el viejo Hotel, Liberty, en el centro de Nacogdoches. El acuerdo fue aprobado en Noviembre 7,1951 con un fondo total de $50 dólares. La cooperativa fue creada originalmente para uso exclusivo de los empleados de Southwestern Bell y Lufkin/Conroe Telephone Exchange.
En esos tiempos la caja popular estaba localizada en las oficinas locales de Southwestern Bell, en el área de Tesorería. El crecimiento constante y el incremento de los fondos permitieron que la caja popular se reubicara en varias ocasiones, hasta que la compra de un edificio localizado en South Street fue concretada a mediados de los 80's. Hubo un crecimiento adicional al añadir compañías subsidiarias locales al igual que la fusión con el Deep East Texas Council of Goverments y Nacogdoches Public Employees Credit Unions, cambiando de esta manera a un acuerdo comunitario, lo cual nos llevo a la construcción del edificio en Hwy 21 y el Loop 224, en donde estamos actualmente localizados.
El concepto de Credit Union (caja popular) es sencillo: La gente tiene la capacidad de aunar su dinero y hacerse prestamos entre si. Esta idea proviene de Europa en el siglo XIX.
Desde entonces, se mantienen los mismos principios tales como: (1) Solamente personas que sean miembros pueden solicitar préstamos, (2) los préstamos son otorgados en forma prudente y para uso productivo, (3) el deseo de una persona de pagar es considerada más importante que la habilidad de pagar. Los miembros están, a final de cuentas, prestándose el dinero ya sea propio o de sus amigos. Este principio sigue siendo la manera en que operan la mayoría de las cajas populares.
A principios del siglo XX, la idea de las cajas populares surgió en Canadá. Los esfuerzos exitosos de Canadá tuvieron influyeron en dos americanos: Pierre Jay, el comisionado bancario de Massachusetts y Edward A. Filene, un mercader de Boston.
Juntos ayudaron a organizar propuestas públicas en la legislación de credit unions en Massachusetts, llevándolos de esta manera a cerrar la primera acta de la caja popular en 1909. Aun así, el crecimiento fue lento. Menos de 10 estados pasaron estas leyes, muchas resultaron impracticables. La asociación de la unión de crédito de Massachusetts creció lentamente.
En 1921, Filene creó la oficina de Credit Union National Extension Bureau y contrató a un abogado de Massachusetts, Roy F. Bergengren. Bergengren y entre ellos buscaron leyes más efectivas en todosĀ los estados y también a nivel federal, no importando la oposición bancaria.
Cuando Bergengren comenzó, existían solamente 199 cajas populares en los Estados Unidos, pero durante los siguientes 13 años, el movimiento de las cajas populares creció dramáticamente.
Filene invirtió más de $1 millón de dólares a este proyecto. Bergengren se presento ante la legislación del estado, las leyes fueron aprobadas, y voluntarios fueron organizados para iniciar "el movimiento". Para el año 1925, 15 estados habían pasado estas leyes, 419 cajas populares estaban ya sirviendo a más de 108,000 miembros. Para 1935, 39 estados habían pasado estas leyes y 3,3372 cajas populares servían a más de 641,800 miembros.
Las cajas populares se unieron en Ligas en cada estado. Estas Ligas proveían asesoramiento legal y financiero, guía para como organizarse e instrumentos para que las cajas populares pudieran conseguir mejore legislación en su estado. También organizaron una táctica defensiva hacia los grupos bancarios los cuales buscaban parar el crecimiento de las cajas populares.
Para el año 1934, las cajas populares y las Ligas reconocieron la necesidad de una organización nacional. En una junta en Estate Park, Colorado, se formó la confederación de ligas, Credit Union National Association (CUNA). En ese mismo año, el congreso finalmente pasó un acto para las cajas populares a nivel federal, el que decía que se podían crear cajas populares en cualquier parte de los Estados Unidos. La Legislación permitió a las cajas populares incorporarse en bajo la ley estatal o federal, el mismo sistema que rige ahora. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial paró el crecimiento de las cajas populares, pero cuando la guerra termino se restableció su crecimiento.
En 1945, había 8,683 cajas populares en el país, y para 1955, había 16,201; para 1969, el movimiento alcanzo una alta de 23,876 cajas populares. Desde entonces, el número de cajas populares ha decaído, ya que muchas cajas populares pequeñas se han integrado con las más grandes que usualmente ofrecían mayores préstamos y servicios. Por otro lado, las membrecías siguen aumentando. El número de miembros se duplico en los años 70's a más de 43 millones. Hoy, más de 93 millones de americanos son miembros de las cajas populares.
Las cajas populares ahora se han expandido a través del mundo. Y su crecimiento espectacular los han hecho una parte importante en el sistema financiero nacional. CUNA y sus afiliados al igual que las Ligas Estatales trabajan para proteger estos logros al igual que prepararlos para operar en el mundo financiero del futuro si perder su tradición única de servicio a la gente. A través de los esfuerzos de la cooperativa, cajas populares de todos tamaños pueden ofrecer servicios financieros más sofisticados, coordinar su mercado, mejorar sus gerencias y técnicas, y hablar con una sola voz en Washington, D.C. El tener una presencia en Washington D.C. y en el estado de la capital es crítico, ya que las organizaciones bancarias continúan atacando este movimiento.
En el nivel Nacional, CUNA & sus afiliados ofrecen a las cajas populares productos, servicios, y guías necesarias para competir en el mercado financiero de hoy. |